Un tercero, segundo: reflexiones sobre el nuevo contrincante

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Las P.A.S.O, además de constituir una supuesta regla electoral destinada a la profundización del ejercicio democrático, funcionan al corriente como un ensayo de las elecciones definitivas. Más y certeros datos pueden ser recolectados de esta experiencia por la ciudadanía, dando lugar a la ampliación de las herramientas que tienen a su disposición aquellos que hacen uso del denominado “voto útil”.

Horacio_Rodriguez_Larreta_en_conferencia_de_prensa_luego_de_la_reunión_de_gabinete_(7510256020)En este sentido, quienes han quedado huérfanos de sus representantes políticos –por la regla de exclusión del 1.5% - y no están de acuerdo con el PRO, o con Larreta como figura política, poseen hoy, luego de las primarias, la información acerca de quién es su más cercano, y por ende, digno competidor en lo que a cuantía de votos refiere: Lousteau.  Dicho candidato además de haber conseguido el apoyo del casi 18% del electorado, demuestra poseer ciertas características que, probablemente, le permitirán acrecentar ese número en las elecciones de julio. En cambio su más cercano seguidor, Mariano Recalde, pese a una trayectoria política similar, carga con el peso de formar parte de un espacio político que no ha podido aún congeniar con la ciudadanía porteña.  De hecho, en estas primarias, la totalidad de los candidatos del Frente para la Victoria obtuvieron, en conjunto, un 10% menos de votos que en la última elección para jefe de gobierno celebrada en el 2011.

Esto le ha costado muy caro al kirchnerismo, ya que no sólo ha perdido nuevamente con el PRO sino que, además, podría ser desplazadodel eventual ballotage que pudiese darse en julio, de no alcanzar Rodríguez Larreta la mayoría absoluta. Algo que parece más que probable teniendo en cuenta, en primer lugar, que en ninguna de las elecciones celebradas luego de las modificaciones introducidas en 1996, un candidato logró obtener el 50% más uno de los votos. En segundo lugar, y sin remontarnos a estadísticas sobre un pasado discontinuo, el PRO ha obtenido en esta oportunidad una cantidad de votos que nuevamente lo aleja de la posibilidad de evitar la prolongación de la contienda. Si bien el 47,3% cosechado en abril expresa el mejor desempeño electoral del PRO desde su primera aparición en el 2003, no debe descuidarse el detalle de que las primarias encierran diversos condimentos que pueden alterar los resultados definitivos. Por ejemplo,  la presentación de múltiples candidatos dentro de un mismo partido  obliga a la competencia interna y a la indefectible eliminación de determinados participantes. Eliminación que en muchos casos puede equivaler a la pérdida de apoyo al partido que supo contener a aquel participante. En una cultura política donde el personalismo es tan fuerte y los vínculos ideológicos tan débiles, no sería de extrañar que aquellos que votaron en primera vuelta por Gabriela Michetti, en la segunda lo hicieran por otro candidato, quizás Lousteau.22-04-08 Acto con Intendentes de laProv. de Buenos Aires.

Que, a juzgar por sus números,  ha demostrado ser tanto una alternativa al oficialismo como también al kirchnerismo. De hecho, la merma electoral de este último se explica, como la otra cara de una misma moneda,  por el crecimiento del ganador de ECO que, al mantenerse por fuera de los ya aburridos tironeos entre las otrora dos fuerzas mayoritarias, parecería estar en condiciones de eludir con cierta soltura las rivalidades instaladas. Esta condición de relativa ajenidad es, quizás, su  capital más preciado en relación  a los que está por suceder en unos meses. Por un lado, es factible que le permita captar los votos de aquellos ciudadanos que reniegan acerca de la capacidad de liderazgo esbozado por Rodríguez Larreta, pero que colocan al kirchnerismo como la última opción. Por el otro, ocurrirá algo similar pero a la inversa, ya que es probable que hasta los kirchneristas más fieles decidan cambiar su voto teniendo en cuenta que las P.A.S.O han demostrado que, quién tiene las chances reales de neutralizar al macrismo es Lousteau. Esto indica que, ya sea de un lado o de otro, la idea del “mal menor” parece recaer sobre su figura.

Por ello es que,  partiendo del reconocimiento de este factor y de cara a la definición de julio, la campaña de este último parece perseguir el objetivo de continuar la diferenciación con respecto a las otras dos grandes fuerzas.  Con un estilo renovado y jovial, intenta mostrarse como lo nuevo y  apela en gran medida al voto joven, tal como parece desprenderse de las múltiples charlas que ha desarrollado en el ámbito universitario. Rodríguez Larreta, por su parte, comenzará en estos dos meses que quedan por delante una maratón de inauguraciones buscando sacar a relucir el capital más preciado que tiene el PRO: la gestión. Queda a las claras que su  principal virtud no es el carisma, como tampoco lo es ninguna otra de las características que suelen apreciarse por los medios, arena en la que hoy día se dirime gran parte de lo que ocurre a nivel político. Por ello, el trabajo, la dedicación y el conocimiento de la ciudad se han transformado en los factores que el PRO intenta resaltar de su candidato.

Ahora bien, más allá del posible crecimiento que Lousteau pueda lograr en las elecciones de julio con respecto a las primarias de abril y de la factible disminución del poder electoral que pueda recaer sobre el PRO, el ballotage entre ambos parece inexorable. Quedará por ver, entonces, cómo las características que acompañan a ambos candidatos y que hemos detallado sucintamente, pueden llegar a impactar en una contienda mano a mano.

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