¿Qué sucede en Irak?: La lucha contra ISIS, una intervención con intereses claramente definidos

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No somos ajenos al tema, los medios de comunicación se han encargado de transmitir noticias sobre los hechos cada semana, sin falta; la noción general es la existencia de un grupo terrorista en Siria e Irak, y la lucha que mantienen ambos gobiernos, de la mano de Estados Unidos, en un afán por recuperar los territorios ocupados y reinstaurar la paz, si es que alguna vez la hubo.

[caption id="attachment_514" align="alignleft" width="300"]14074460618_ca4577cb92_o Fuente de la imagen: Flickr 3aref 6ari2o[/caption]

Sin embargo, ¿qué es ISIS?, el Estado Islámico o Estado Islámico de Irak y al-Sham (ISIS), es un grupo yihadista suní asentado en gran parte del territorio que comprenden Siria e Irak, y autoproclamado califato; su misión principal consiste en reclamar la autoridad religiosa sobre todos los musulmanes del mundo, apegados a los preceptos del Islam instaurados por el Profeta Mahoma; caracterizado y reconocido a nivel internacional por el reclutamiento de miembros provenientes de todo el mundo, y el uso de métodos radicales contra los “no creyentes” .

Y si bien, en sus orígenes se identifican como una organización cercana a Al Qaeda, su poder actual se debe en gran parte a las consecuencias de la intervención de Estados Unidos en Irak; tras la guerra que depuso como dictador a Saddam Husein, el estallido de una guerra civil era inminente; posteriormente, apoyado por Estados Unidos e Irán, Nuri al Malaki llegó al poder, y su gobierno amplió la brecha ya existente entre suníes y chiitas en el país; los primeros se vieron excluidos de todo tipo de participación política y los abusos contra este sector se incrementaron. Los sentimientos despertados en la población a consecuencia de la situación que se estaba viviendo, reanimó la presencia y el apoyo a ISIS. Para 2013, la figura de este grupo dentro de Irak se fortalecía y para esa fecha, el Estado Islámico ya se encontraba asentado en gran parte del territorio sirio, gracias a las condiciones prevalecientes a causa de la guerra civil en dicho país.

El vacío de poder resultó fundamental para el Estado Islámico, y poco a poco la existencia de ISIS comenzó a adquirir mayor peso en la zona y resonancia a nivel internacional; Estados Unidos intensificó su presencia en Irak a partir de 2014, manteniendo una actitud renuente a intervenir en Siria debido a la inestabilidad política, todo bajo un discurso justificado y encaminado a combatir a este “grupo terrorista”. A su lucha se sumaron Francia, Gran Bretaña, y Australia; sin embargo, a más de diez meses de combates, la estrategia encabezada por el país norteamericano sólo apunta al fracaso, ya que a la fecha, sólo se ha logrado recuperar aproximadamente el 1% del total de territorio ocupado por ISIS.

[caption id="attachment_517" align="alignright" width="300"]Milicias chiitas Fuente de la imagen: teinteresa.es Milicias chiitas
Fuente de la imagen: teinteresa.es[/caption]

Por otro lado las milicias chiitas que combaten a estos grupos “extremistas”, han ido adquiriendo mayor capacidad de acción; reciben armas y apoyo del gobierno iraní, iraquí y estadounidense, a pesar de que este último afirma que su apoyo se concentra únicamente en la fuerzas de seguridad iraquí. Sin embargo, la presencia de estas milicias chiitas ha significado abusos en contra de la población suní, lo que da paso a una mayor polarización entre ambos grupos. Las acciones de estas milicias se han centrado en abusos, ejecuciones masivas de prisioneros, torturas y decapitaciones. Sin embargo, sus acciones no son cuestionadas por el gobierno iraquí; a la vez que los gobiernos occidentales, Estados Unidos concretamente, se limitan a repudiar las acciones de ISIS, pero guardan una discreción absurda con respecto a las violaciones cometidas por las milicias y las tropas iraquís.

Si bien es cierto, el silencio ante violaciones a derechos humanos no es un tema nuevo, cabe detenerse a observar la particular situación que existe en este caso; la ausencia de condena frente a la situación a la que las milicias y fuerzas armadas iraquís someten a gran parte de la población, responde a intereses específicos en la región. Para Estados Unidos, Irak ha significado un bastión fundamental de hidrocarburos en Medio Oriente, y el control del territorio por parte de grupos contrarios a los intereses occidentales vendrían a significar grandes convulsiones económicas para el gigante norteamericano.

La guerra emprendida contra ISIS constituye un conflicto inscrito en un marco geopolítico; se puede aventurar que así como en la guerra emprendida contra Saddam Husein, el interés principal radica en colocar al frente de la nación a un gobierno aliado, que permita tener el control de la producción y por ende de los precios del crudo. En este aspecto, Estados Unidos participa dentro de un contexto que se puede definir como una guerra preventiva, es decir la eliminación de un régimen que supone una amenaza potencial para su abastecimiento de petróleo.

[caption id="attachment_518" align="alignleft" width="300"]Bandera siria Fuente: Wikimedia Commons Bandera siria
Fuente: Wikimedia Commons[/caption]

Aunado a ello, la renuencia de Estados Unidos a intervenir en Siria, a pesar de la presencia de fuerzas del Estado Islámico en el territorio, nos hablan de intereses estratégicos claros y evidentes; al gobierno norteamericano no le interesa intervenir en aras de detener el desastre humanitario y contribuir a la paz en Siria, pero sí en Irak; además de que parece ser que la prolongación del conflicto y enfrentamiento constantes entre diferentes grupos en territorio sirio significa una ganancia mayor; ya que, ¿desde cuándo Estados Unidos toma en cuenta al Consejo de Seguridad de la ONU, antes de intervenir o no en un país?

Y si bien, no se puede negar la existencia de intereses particulares, tampoco se puede negar que la presencia de ISIS supone un peligro para la población siria e iraquí, sin embargo, este hecho parece ser el menos importante en el contexto de la guerra emprendida contra este grupo; como suele suceder las víctimas son contempladas como simples daños colaterales, el discurso occidental sataniza las muertes provocadas por el Estado Islámico, pero se mantiene al margen de las acciones cometidas y aprobadas por el gobierno iraquí que violentan los derechos de la población.

Contemplamos una vez más la caída de misiles diplomáticos sobre una población completamente vulnerable, que se queda sin voz ante una realidad a la cual ha sido obligada a someterse, convirtiéndose poco a poco en cifras de desplazados y muertos, cifras que parecen no importar a la comunidad internacional.

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