Un nuevo modelo de terrorismo: Con más de 20 mil followers ISIS supone una mayor amenaza que Al Qaeda

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Identificado en sus orígenes como una organización cercana a Al Qaeda, el Estado Islámico o Estado Islámico de Irak y al-Sham (ISIS), parece haber superado por mucho “al maestro”; y la ruptura entre ambos quedó claramente asentada tras la negación del Estado Islámico de cesar sus actividades en Siria para permitir la instalación de una célula de Al Qaeda. Por otra parte, después de casi 11 meses de la presencia de tropas estadounidenses y combate en territorio iraquí, así como la suma de ataques desde diferentes frentes, la capacidad de acción del grupo no ha sido mermada; por el contrario su control territorial va en aumento, opacando el número de ciudades y territorio controlados por la organización liderada por Aymán al Zawahiri. Pero el firme propósito del autoproclamado califato resuena no sólo en Medio Oriente, sino que cada vez adquiere mayor fuerza en occidente.

El Estado Islámico parece poner a occidente y en concreto a los Estados Unidos en una encrucijada nunca antes vista, o nunca antes reconocida, al representar lo que algunos han llamado “un nuevo modelo de terrorismo”; tal es la ventaja que su forma de operar supone hacía las tácticas tradicionales, que la fiscal general de Estados Unidos, Loretta Lynch, ha declarado que “la amenaza de ISIS es igual de seria, si no más que la de Al Qaeda”, aseverando a su vez que el Estado norteamericano ha sido incapaz de determinar su alcance a la fecha.

Y es que ISIS, a diferencia de otros grupos “terroristas”, ha logrado expandir sus “tentáculos” fuera del territorio controlado en Medio Oriente, gracias al uso efectivo de redes sociales; con más de 20 mil followers en Twitter, y según declaraciones de la propia organización que se asume con 1500 millones de seguidores a lo largo del mundo, el Estado Islámico ha logrado que se lleven a cabo actos de violencia en su nombre. Para el Estado norteamericano, el “terrorismo doméstico” y la presencia cada vez más evidente de los “lobos solitarios”, se han convertido en un problema que pone en jaque a las instituciones de seguridad del país.

Los individuos locales actúan en “nombre de”, inspirados y coordinados por aquél grupo por el que parecen sentirse ideológicamente identificados; a diferencia de las viejas prácticas, la nueva estrategia resulta más cómoda y práctica para el Estado Islámico. Contrario a los métodos de Al Qaeda, que reclutaba combatientes para recibir entrenamiento en bases, ISIS expande de manera más rápida su ideología; internet ha sido utilizado por el grupo para emprender y sostener una campaña masiva de promoción, comunicación, reclutamiento e intimidación. El resultado es entonces, una infiltración mental que ha permitido la radicalización de gran parte de una generación.

Inconformes con la sociedad que los rodea, cientos de jóvenes han comenzado a identificarse y convertirse al yihadismo. Si bien es cierto, hay quienes marchan hacia Medio Oriente para unirse a los frentes de acción, los hechos ponen en evidencia que americanos, franceses, ingleses y australianos ejecutan operaciones suicidas o de ataque no sólo en Siria, Iraq, Somalia o Pakistán, sino también en sus propios países. Seducidos por la posibilidad de darle mayor sentido a la vida, morir como mártires, o tal vez la presencia de promesas tangibles, Estados Unidos y occidente en general se encuentra ante el reto de contrarrestar la amenaza dentro de sus fronteras.

Considerado por algunos como un culto político escudado tras la religión y la deformación del islam, lo cierto es que esta organización ha tenido la capacidad de producir material estratégico y de alta calidad que se expande en las redes sociales. El Estado Islámico ha sabido auxiliarse de las oportunidades que brinda la era tecnológica, utilizando un nivel que supera por mucho la capacidad de control de cualquier Estado, al tiempo que coloca a este ante una paradoja propia del siglo XXI, el equilibrio entre la seguridad y una sociedad libre.

Sin embargo, cabe aclarar que no es el Estado Islámico el pionero en el uso de la tecnología para dar a conocer sus acciones, siendo el caso de que células yihadistas y Al Qaeda han utilizado durante años internet para dar a conocer sus acciones; sin embargo la diferencia y el reto que ISIS viene a plantear es el hecho concreto del uso de redes sociales, de ser capaz de adecuarse a los cambios constantes en estos medios, de compartir en tiempo real sus acciones y de llegar a un número de gente que cada día va en aumento.

Más allá de la lucha frontal que se mantiene en territorio iraquí, de la suma de Turquía al combate y de la proclama de organismos pro-derechos humanos que claman por el cese de sus acciones extremistas, el Estado Islámico plantea la lucha en un nuevo frente, las redes sociales, que parece ser el reto más complicado, ya que supondría un atentado a la libertad de expresión, tan defendida desde la trinchera occidental; la vigilancia masiva es ilegal, y tras darse a conocer la “Alianza de los Cinco Ojos”, el tema volvió al centro del debate. La nueva era trajo consigo una serie de cambios constantes que el sistema internacional debe ser capaz de confrontar, y sin embargo, sólo queda ante nosotros la expectativa sobre las acciones que el gigante norteamericano asumirá frente a esta nueva amenaza a su seguridad, la cual indudablemente se repetirá a lo largo del hemisferio occidental.

       

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